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Dr. Ronald Torres

Guías

¿Cuándo hay que sacar las cordales (y cuándo no)?

Mucha gente llega convencida de que las cordales, las muelas del juicio, siempre se sacan. No siempre. Unas tienen un problema concreto y conviene operarlas; otras están sanas y basta con vigilarlas. Te explico cómo tomo esa decisión, qué muestran la panorámica y la tomografía, qué hago cuando la raíz está pegada al nervio y qué papel juega la edad. Esta guía no reemplaza tu valoración: la decisión se toma con tus imágenes enfrente.

Dr. Ronald Torres Labardini ·

La respuesta corta

Una cordal se saca cuando hay un problema concreto: una infección que vuelve, caries que ya no se puede arreglar, daño a la muela vecina o un quiste. Si está sana y no molesta, la evidencia no alcanza para decir que sacarla sea mejor que dejarla; en ese caso la vigilamos con controles periódicos. No tengo una regla única para todos: lo decidimos caso por caso, conversado con vos. Una de las 104 opiniones que tengo en HuliHealth, con promedio de 5,0, lo resume así: «Claridad en explicar el diagnostico y los eventuales escenarios para proceder con el tratamiento a seguir» (Maria R., 6 de abril de 2025).

Señales de que conviene sacarlas

Estas son, en esencia, las situaciones que la guía británica NICE considera razones para operar una cordal retenida:

  • Pericoronaritis que vuelve: la encía que cubre la cordal se inflama o se infecta por segunda vez o más. Un primer episodio, si no es severo, por lo general se trata sin cirugía.
  • Caries en la cordal que ya no se puede arreglar, o una infección del nervio del diente o de la punta de la raíz que no se puede tratar.
  • Absceso, celulitis u osteomielitis (infección del hueso).
  • Reabsorción de la cordal o de la muela vecina (el tejido del diente se va perdiendo), o un diente fracturado.
  • Un quiste o un tumor en el saco que rodea la cordal.
  • La cordal estorba otra cirugía de los maxilares, por ejemplo una reconstrucción, o está en la zona de un tratamiento de tumor.

¿Y si no duelen? El debate de sacarlas por prevención

Es una duda muy común. Una revisión sistemática Cochrane de 2020 concluyó que no hay evidencia suficiente para decidir si las cordales retenidas, sin síntomas ni enfermedad, deben sacarse o dejarse. La guía británica NICE, del año 2000 y todavía publicada, va más allá: recomienda no sacarlas de forma preventiva. Esto es lo que pongo en la balanza con cada paciente:

  • Dejarla no es olvidarla: si decidimos conservarla, la reviso a intervalos regulares para detectar a tiempo cualquier problema.
  • El riesgo de dejarla: hay evidencia de muy baja certeza de que una cordal retenida sin síntomas podría asociarse, a largo plazo, con más problemas de encía y hueso (periodontitis) en la muela vecina.
  • Al analizar al microscopio el saco que rodea cordales sin síntomas, a veces aparecen cambios, incluso quísticos, aunque la radiografía se vea normal. Aun así, la evidencia no respalda sacarlas solo por ese motivo.
  • Ninguna opción está libre de riesgo: cuando una cordal termina en hospitalización, las causas más reportadas son la pericoronaritis y las infecciones después de sacarla.

Qué muestran la panorámica y la tomografía

La decisión no se toma a ojo. La radiografía panorámica muestra dónde está cada cordal, cómo está inclinada, sus raíces y su relación con el nervio dentario inferior, que da la sensibilidad del labio y el mentón. Muchas veces basta con ella.

  • Busco tres señales de alerta: el conducto del nervio que se desvía, su línea blanca que se interrumpe y la raíz que se oscurece al cruzarlo. Advierten de un riesgo mayor de lesión del nervio.
  • Mido qué tan profunda está, si está vertical, inclinada o acostada, y si la raíz toca el conducto. La profundidad, el contacto con el conducto y las cordales acostadas son factores que los estudios asocian con más riesgo para el nervio.
  • Si aparecen esas señales, pido una tomografía 3D (CBCT). Ayuda a identificar mejor el riesgo y a planificar, pero por sí sola no ha demostrado reducir la lesión del nervio: su valor está en ayudarme a decidir cómo operar o si conviene otra alternativa.
  • Para dimensionar: según el estudio, la lesión del nervio dentario inferior al sacar cordales inferiores se reporta entre 0,35 % y 8,4 %. En una revisión de 44 171 extracciones de cordales inferiores retenidas fue temporal en 1,20 de cada 100 y no se recuperó en 0,28 de cada 100.

Coronectomía: cuando la raíz está pegada al nervio

Si la raíz está muy pegada al nervio, sacar la cordal completa no siempre es lo más adecuado. Hay dos alternativas: vigilarla, o hacer una coronectomía, en la que quito solo la corona y dejo las raíces en su lugar, sin manipular la zona del nervio.

  • Lo que gana: en estudios observacionales, comparada con la extracción completa, puede reducir la lesión del nervio del labio y del de la lengua, y también el alveolo seco.
  • Lo que cuesta: las raíces que quedan pueden desplazarse (entre 13 % y 85 % de los casos, según el estudio), y entre 2,2 % y 3,63 % necesitó una segunda cirugía, según la revisión.
  • En una revisión, las raíces quedaron expuestas en 2,66 de cada 100 casos y la técnica falló en 2,79 de cada 100.
  • Por eso, después de una coronectomía, controlo las raíces con radiografías.

¿A qué edad conviene sacarlas?

No hay una edad que por sí sola obligue a sacarlas. La edad entra en la balanza junto con la posición de la cordal y tu salud:

  1. AdolescenciaEn casos seleccionados, sacar la cordal mientras todavía está en formación (germectomía) podría reducir el riesgo para el nervio y las complicaciones, pero tiene molestias de corto plazo. No se recomienda de rutina: se decide según el riesgo de cada persona.
  2. Más de 24 añosTener más de 24 años está entre los factores que pueden aumentar el riesgo de lesión del nervio, junto con las cordales acostadas. No es razón para operar una cordal sana por si acaso, pero sí un dato a tener en cuenta cuando una cordal ya da problemas.
  3. Cualquier edadSi hay infección que vuelve, caries sin arreglo, daño a la muela vecina o un quiste, la indicación es la misma. Y si la cordal está sana, vigilarla también es una opción en adultos.

Qué traer a la valoración

  • Si ya tenés una panorámica o una tomografía, traela o mandámela antes: evita repetir estudios y podemos revisarla primero por videoconsulta.
  • La lista de tus medicamentos y alergias. Si usás anticoagulantes, no los suspendás por tu cuenta: lo coordino con tu médico.
  • Tus preguntas. Una buena para empezar: ¿qué pasa si la dejo?
  • La consulta cuesta 60 000 colones en el consultorio, en la Torre 1 de Hospital CIMA, y 20 000 por videoconsulta. El costo de la cirugía te lo doy después de ver tus estudios.

Cuándo escribirme y cuándo ir a emergencias

  • Escribime o llamá al consultorio si la encía detrás de la última muela se hincha, duele o sangra, o si notás mal sabor o mal olor en esa zona: puede ser pericoronaritis.
  • Si ya te operaste: un dolor fuerte que empieza entre el día 1 y el 5, a veces con mal olor, puede ser alveolo seco. Escribime: se trata en el consultorio.
  • Fiebre o una hinchazón que sigue creciendo: llamá al consultorio de inmediato; si no me localizás, andá a emergencias.
  • Andá a emergencias de inmediato si la hinchazón se extiende hacia el ojo, el cuello o debajo de la lengua, o si te cuesta tragar, respirar o abrir la boca.

Fuentes

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